Un informe del Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea revela que el porcentaje de empresas de los sectores estratégicos que utilizan IA ha pasado del 7 % en 2021 al 18 % en 2025, aunque persisten importantes diferencias entre sectores y barreras que dificultan su integración.
El Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea ha publicado el informe AI adoption across European strategic sectors, que analiza la evolución de la inteligencia artificial (IA) en diez sectores estratégicos de la Unión Europea.
Según el estudio, el porcentaje de empresas que utilizan al menos una tecnología de IA ha aumentado del 7 % en 2021 al 18 % en 2025. Este crecimiento está impulsado principalmente por la disponibilidad de soluciones más accesibles y económicas, especialmente los Large Language Models (LLM). Sin embargo, el nivel de adopción varía entre sectores y la integración de la IA en los procesos empresariales sigue siendo un reto.
Las industrias culturales y creativas y los medios de comunicación lideran la adopción de la IA, con un 38 % de las empresas que utilizan esta tecnología, seguidas del sector energético (34 %) y las comunicaciones electrónicas (30 %).
En cambio, el sector de la movilidad presenta el nivel más bajo de adopción, con un 12 %, mientras que el turismo y el sector agroalimentario se sitúan en el 13 %. En estos sectores, el uso de la IA se concentra principalmente en tareas como el marketing y las ventas, mientras que su incorporación a los procesos productivos sigue siendo limitada.
El informe destaca que utilizar herramientas de IA disponibles en el mercado no garantiza una integración profunda en la actividad empresarial. Para obtener un mayor valor y mejorar la productividad, las empresas deben incorporar esta tecnología a sus procesos centrales, como la producción y los flujos de trabajo.
El estudio también identifica una relación entre los cambios organizativos y el uso de la IA en la producción: las empresas que adaptan sus estructuras y formas de trabajar tienen más probabilidades de integrar esta tecnología en sus operaciones. Este patrón es especialmente visible en sectores como la energía y las comunicaciones electrónicas.
La falta de profesionales con competencias especializadas es uno de los principales obstáculos para la adopción de la IA. El informe también señala la incertidumbre regulatoria, especialmente en relación con la protección de datos y la privacidad.
Para superar estas barreras, el JRC destaca la importancia de impulsar la digitalización, reforzar la formación y promover cambios organizativos que faciliten la integración efectiva de la IA en las empresas.
El informe concluye que las políticas destinadas a acelerar la adopción de la IA deben tener en cuenta las necesidades específicas de cada actividad económica. Facilitar el acceso a las herramientas tecnológicas es importante, pero también es necesario fomentar su integración en los procesos empresariales y reforzar las competencias necesarias para aprovechar su potencial.
Los resultados del estudio servirán para orientar nuevas medidas en el marco de la estrategia Apply AI de la Comisión Europea, destinada a impulsar la adopción de la inteligencia artificial en los sectores estratégicos y mejorar la competitividad de la economía europea.